Jueves frente a sábado

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Jueves o sábado: las diferencias que importan al jugar

Elegir entre las dos convocatorias de la semana es una decisión sencilla si se sabe qué comparar. Casi todo lo que las distingue es de calendario y de precio, no de rentabilidad, y verlo por orden ahorra bastante discusión.

Redacción · Lotería del Jueves

Balanza de dos platos de metal antigua sobre una superficie clara

Los dos sorteos se parecen en la forma y se separan en las cuantias.

Conviene recorrerlo paso a paso, desde lo que cuesta participar hasta lo que encaja mejor con la costumbre de cada uno.

Paso 1: mirar el precio del décimo

Es la primera diferencia y la que arrastra a todas las demás. La unidad de compra no es la misma en las dos ediciones, así que ninguna cifra posterior será comparable sin tenerlo presente.

3 €

Décimo del sorteo de entre semana

30 €

Billete completo, diez décimos

6 series

Emisión ordinaria del jueves

La primera cifra permite participar con la mitad de desembolso. Para quien juega de forma regular durante todo el año, esa diferencia se acumula de una manera que conviene calcular.

La segunda es la referencia de quien compra entero. Un billete completo del sorteo semanal cuesta lo que cuestan cinco décimos del de fin de semana.

Paso 2: mirar la emisión

Seis series frente a diez. Es un dato técnico que casi nadie consulta y que explica el tamaño de cada sorteo y la disponibilidad de los números.

Las dos ediciones no compiten entre sí. Son el mismo mecanismo con dos tamaños distintos y la misma proporción.

Paso 3: mirar las cuantías al décimo

CategoríaPor serieAl décimo
Primer premio300.000 €30.000 €
Segundo premio60.000 €6.000 €
Reintegro3 €

La primera fila es la que más se cita y la que más se confunde. El importe por serie se reparte entre las diez fracciones que la componen, de modo que al décimo corresponde la décima parte.

La última recuerda la categoría que alcanza a más gente. El reintegro devuelve exactamente lo pagado por el décimo y se determina por la última cifra del primer premio.

Paso 4: mirar el efecto del mínimo exento

El límite

Está fijado en 40.000 € por premio.

El primer premio semanal

30.000 € al décimo: no lo alcanza.

Por encima del límite

Se retiene el 20 % del exceso.

La consecuencia práctica

La comparación no es exactamente el doble.

La segunda línea es el matiz que rara vez se cuenta y que sí introduce una diferencia real entre ambas ediciones, más allá de la simple proporción.

La cuarta lo explica. Cuando un premio supera el mínimo, lo que llega a la mano deja de escalar de forma limpia respecto del que no lo supera.

Paso 5: mirar el calendario propio

  • Qué día encaja mejor con la rutina.
  • Si el punto de venta habitual abre ese día.
  • Cuánto se quiere destinar al conjunto del año.
  • Si se prefiere una convocatoria o las dos.

El tercer punto es el que más ordena la decisión y el que menos gente se plantea. Pensar en el año completo da una cifra bastante distinta de pensar en una semana suelta.

El primero es el criterio más honesto de todos. Una convocatoria que encaja en la rutina se sigue con comodidad; una que no encaja acaba en compras a última hora.

El segundo conviene comprobarlo una sola vez. El horario del comercio donde se compra habitualmente condiciona más la elección de convocatoria que cualquier diferencia entre los dos cuadros de premios.

Por qué las cuantías son las que son

Hay una explicación exacta y no tiene misterio. Repasar por qué el primer premio del jueves es menor que el del sábado muestra la proporción entre precio y premio.

Una vez vista, la comparación se hace sola.

El dato que ordena todo lo demás

La emisión. Repasar las series emitidas cada día de la semana explica de qué tamaño es cada sorteo y cuántos ejemplares hay de cada número.

Es la cifra que menos se consulta y la que más aclara.

Participar en las dos convocatorias

Es perfectamente posible y conviene hacer la cuenta antes. Merece la pena repasar qué supone jugar los dos días de la semana, cuánto cuesta el año entero antes de adoptar la costumbre.

El resultado suele ser mayor de lo que se estima de memoria.

Lo que decide en la práctica

La rutina, casi siempre. Quien pasa habitualmente por delante de un punto de venta un día concreto acaba comprando ese día, con independencia de cualquier comparación de cuadros.

Reconocerlo no tiene nada de malo y ahorra tiempo. La mayoría de las elecciones entre las dos convocatorias se explican por la costumbre y no por un análisis, y funcionan perfectamente así.

Hasta cuándo se puede comprar

Antes de la celebración, con un margen que conviene conocer. Repasar hasta qué hora se puede comprar un décimo del jueves evita llegar tarde por confiarse.

Es la comprobación que más disgustos ahorra en un sorteo entre semana.

Qué pasa si se cambia de convocatoria

Nada, porque no hay ninguna continuidad que romper. Cada edición es independiente y participar una semana no crea ningún vínculo con las siguientes.

Quien alterna entre las dos convocatorias según le convenga está haciendo algo perfectamente normal. No existe ninguna ventaja acumulada por la constancia ni penalización por cambiar, aunque la costumbre haga pensar lo contrario.

Lo que no es una diferencia

La rentabilidad. Ambas ediciones devuelven en premios la misma proporción de lo que emiten, así que ninguna paga mejor por euro invertido que la otra.

Cualquier argumento que presente una como objetivamente superior está comparando magnitudes distintas, casi siempre premio por serie de una con premio al décimo de la otra.

Lo que sí es una diferencia

El desembolso, el calendario y la relación con el mínimo exento. Tres cosas concretas, comprobables y suficientes para decidir sin darle más vueltas.

Todo lo demás son preferencias personales, que son razones legítimas pero que conviene reconocer como tales en lugar de disfrazarlas de cálculo.

La forma rápida de decidir

Elegir por presupuesto anual y por calendario. Quien quiere gastar menos y participar cada semana tiene su respuesta; quien prefiere una sola convocatoria en fin de semana, también.

Ninguna de las dos decisiones necesita justificarse con cifras, porque las cifras dicen lo mismo en ambos casos.

Lo que conviene retener

Que el décimo de entre semana cuesta 3 € frente a 6 €; que la emisión es de seis series frente a diez; que el premio por serie y el premio al décimo son magnitudes distintas; que 30.000 € no alcanzan el mínimo exento de 40.000 € y por encima se retiene el 20 % del exceso; y que la rentabilidad es equivalente en las dos ediciones.

Con esos cinco datos, la elección se resuelve por calendario y presupuesto, que es como debe resolverse.

Administraciones con recorrido en el sorteo semanal, como Lotería Castillo, atienden las dos convocatorias con el mismo criterio. Si quieres localizar un punto de venta cerca antes del sorteo, las zonas donde se juega son el sitio por donde empezar.

Décimos de la Lotería Nacional

Sorteos de jueves y sábado, con envío y custodia del décimo.

Juega con responsabilidad. Prohibida la participación a menores de 18 años. La venta la realizan administraciones autorizadas por Loterías y Apuestas del Estado.